Después de la buena experiencia del meeting IAESTE en Praga había que repetir, esta vez tocaba Dresden (o Dresde…), ciudad de reyes y capital del antiguo reino de Sajonia. La ciudad me sorprendió muy gratamente y se ha ganado a pulso ser mi ciudad favorita en Alemania hasta el momento, ya que es incluso más impresionante y bonita que Berlín.
El sábado tuvimos una interesante visita guiada por la ciudad, aquí están algunas de las mejores fotos:

Estudiantes IAESTE en Dresden
El equipo IAESTE de Zwickau

El centro histórico de Dresden y el río Elba
Al fondo el río Elba y el impresionante centro histórico de Dresden

Hofkirche. La catedral de Dresden
La Hofkirche o Catedral de la Santísima Trinidad de Dresden

Por desgracia la ciudad quedó totalmente destruida después de sufrir una de las peores masacres bélicas de la historia, el bombardeo de Dresden, cuyo número de víctimas es comparable al de los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki. Muchos edificios históricos fueron reconstruidos después de la guerra pero muchos otros fueron demolidos por las autoridades de la RDA para construir edificios de hormigón “para el pueblo”.

Frauenkirche de Dresden
La Frauenkirche quedó totalmente destruida en la segunda guerra mundial. La RDA mantuvo las ruinas como un monumento a la guerra pero en 1994 se decidió reconstruirla; en el año 2005 finalizaron las obras y quedó tal como se ve en la foto, donde se pueden apreciar las piedras viejas de color casi negro y las restauradas de color claro (casi todas)

IAESTEs de todo el mundo en Dresden
Amigos IAESTE de toda Alemania

El Fürstenzug, con todos los reyes sajones
El Fürstenzug, un enorme muro de porcelana con todos los reyes sajones a lo largo de la historia

Con la ópera y el monumento ecuestre a Johann de Sajonia
La Semperoper, una de las óperas más famosas del mundo, y el monumento a Johann de Sajonia

Dentro de la ópera de Dresden
También estuvimos dentro de la ópera. Impresionante

En el Zwinger en Dresden
En el Zwinger, un palacio barroco muy guapo

El centro de Dresden
Las vistas desde el otro lado del río son increibles

Aitor y la catedral
Y para acabar, yo con la catedral